Abelardo Morell nació en 1948 en La Habana, Cuba. Emigró con su familia a Estados Unidos cuando tenía 14 años tras la invasión de la Bahía de Cochinos. A los 18 años era un refugiado en un país nuevo del que desconocía el idioma y se vio obligado a integrarse en la cultura americana si quería sobrevivir. En Nueva York, donde su padre encontró trabajo, aistió al instituto público antes de ganar una beca, en 1967, para el Bowdoin College, una pequeña escuela de arte liberal en Maine. Allí se licenció en Religión Comparada y empezó a realizar sus primeras fotografías. En 1979, Morell se matriculó en la Escuela de fotografía de postgrado de la Universidad de Yale. Desde 1983 es profesor de fotografía en el Massachusetts College of Art de Boston.
Abelardo Morell alcanzó su mayoría de edad como fotógrafo justo cuando el medio siglo de control de las ideas modernas sobre la fotografía en las instituciones americanas empezaba a dar paso a una actitud más relajada y ecuménica. Su trabajo encarna esta transición histórica y refleja no sólo una ambivalencia hacia las críticas heredadas de su formación académica, sino también cierto distanciamiento del frívolo “todo vale” del postmodernismo.
En su deseo de explotar las cualidades elementales del medio, Morell se ha mantenido dentro del redil de la fotografía moderna. Puede que nadie haya hecho nunca fotografías que documenten de forma tan radiante la naturaleza científica del propio proceso fotográfico como lo hace Morell en su serie llamada Cámara oscura.
Asimismo, muchas de sus fotos de libros son observaciones directas que inciden en algunas de las características básicas de la luz, la tinta, la encuadernación y el papel. Morell fue de los primeros en presentar el libro como un objeto físico con propiedades y connotaciones curiosas y únicas. Siendo purista en el sentido de que prefiere conseguir lo misterioso por los medios más sencillos, Morell también hace honor a la tradición moderna en su elección del blanco y negro. No dibuja sobre sus fotos, ni las adorna con bloques de texto. Nada nos distrae de la foto en sí como unidad primaria e independiente. Sus imágenes parecen encontrar sustento en una cultura animada por los libros y la pintura, anterior al zumbido electrónico del cine y de la televisión.
Sin embargo, las fotografías de Morell demuestran la multitud de formas en las que nuestros ojos y mentes absorben imágenes, palabras y narraciones. Las fotos de cámara oscura tan sólo dan la impresión de ser puras ya que, aunque hayan sido realizadas explotando los principios esenciales de la fotografía, son imágenes altamente elaboradas. Morell es capaz de disponer de otro modo todos los muebles de una habitación en la esperanza de crear lo que él piensa que ser un resultado más interesante. Son montajes.
Del mismo modo, muchas de sus fotos de libros han sido manipuladas con un fin concreto. No sólo anhela imaginar cómo un grueso diccionario, visto desde abajo, puede parecer una enorme montaña, o examinar con ingenuo asombro la distorsión solarizada que produce la luz al caer a cierto ángulo sobre una ilustración de tinta en una página brillante. También le interesa enredar con la realidad y mejorarla, de modo muy elaborado en su serie de Alicia en el país del las Maravillas, pero también en Book of Durer paintings, en Two books of astronomy y en muchas más, donde la mano del artista es visible, e incluso acentuada. Por decirlo de una manera que no le agrada a ningún fotógrafo moderno, Morell a menudo emplea su cámara para ilustrar sus ideas.
Desde la invención de la fotografía, son pocos los que pueden afirmar haber creado una nueva clase de fotografía, pero con su la imagen de una imagen que nace dentro de una cámara, Morell descubrió cómo ilustrar lo que todos ya sabían sobre el proceso fotográfico, pero que nadie antes había sabido mostrar.
5 añitos cumple ya este colectivo donostiarra…. 5 años dando guerra. 5 años haciendo el primo, 5 años llenos elegancia, buen gusto, mejor diseño….se nota que me gusta lo que hacen no?
Los quehaceres de estos chicos comenzaron con una exposición de fotos de Jorge en el Altxerri, y desde ese tiempo a esta parte nos han dejado por el camino carteles, pegatinas, chapas, flyers, discos…y que cumplan muchos más!!!
PD: Para celebrar esos cinco años han organizado una fiesta mañana sábado en el Ondarra, a partir de las 12:00. Yo llevaré algún disco que otro para poner el la party, pero tranquilos, la remezcla de los Klaxons esta vez me la dejo en casa…;)
Nan Goldin probablemente fuera la fotógrafa más popular en los años noventa. En los últimos 30 años, ha creado algo así como su “diario visual”, en el que con sensibilidad levanta el acta de su mundo, sobre todo de sus amigos y amantes, de sus viajes a Europa y Asia, y de las crisis de sus relaciones. Goldin ha creado un panorama íntimo de la condición humana en las postrimerías del siglo XX, no sólo con sus fotografías, sino también con sus series de diapositivas y música, como “The Ballad Of Sexual Dependency”, 1981-1996, o con su filme “I`ll Be Your Mirrow”, 1995. Para ello dirige su mirada una y otra vez, a áreas de la vida en las que las relaciones de las personas con el amor, la sexualidad y la división de papeles son tan intensas como abiertas: lesbianas y homosexuales y el mundo, al parecer brillante, de los travestidos. Ella misma vive en ese mundo, por lo que pone las fotos en escena sin indiscrección vouyerista.
Nan Goldin Trabaja frecuentemente con series; a muchos de sus “protagonistas” los ha fotografiado durante más de 20 años. Para hacer justicia a la complejidad de una condición humana que oscila entre el anhelo y el fracaso, confía en la “acumulación de retratos como representación de una persona”.
La carpeta “Portfolio Cookie Mueller”, 1976, es un ejemplo significativo: en 17 fotos Goldin deja constancia de su relación con la estrella de diversas películas de John Waters: desde los primeros encuentros hasta el entierro de la amiga, fallecida de sida. Publico hasta lo más íntimo, sin respetar los límites impuesto por el pudor o por los tabúes sociales.