Menudo OjO tiene este chaval….Si no recuerdo mal me lo recomendó SirPozik
La calle es su gran aliada. Allí Matt Stuart se siente dueño y señor de las vivencias de los solitarios transeúntes que desconocen el poder de su lente.
Con un ojo lúcido, este fotógrafo británico ha pasado muchas horas de su vida retratando la vida cotidiana y los pequeños movimientos urbanos. Stuart está fascinado por la gente y sus vivencias y entonces se dedica a preservar esos pequeños relatos cotidianos de las personas que terminan por armar su propia visión del mundo
Engorilé!!! Ahí van unas cuantas portadas de la cosa más txatxi que he descubierto en muxo tiempo x internet…Jauná Gaita
Canadian-Latvian literature magazine published around the world since 1950s. Experimental cover designs with national elements and style balancing between pseudo-amateur and highly professional creativity…
Si, Ahora posteo in english, you know?
Yo he elegido algunas, xo x aqui tienes una cuantas más…
Nacido en Manchester, Inglaterra en el año 1955; estudió diseño gráfico en la escuela Manchester Polytechnic desde 1975 hasta 1978. Sus primeros pasos los dio junto a Anthony Wilson, fundador del club nocturno The Factory, gracias al encargo de un cartel que éste hizo a aquél. Después su quehacer en la escena musical post-punk de Manchester se extendió y sus aportes para las carátulas (covers) no cesaron.
Su página nos permite ver su portafolio, además de concedernos las fuentes que aplicó alguna vez a sus trabajos.
Hago un copy/paste de una crítica sobre un grupete que lo peta!, Crystal Castles…
Crystal Castles es un dúo el cual optó por crear una identidad a partir de una especie de rarismo. Lo anterior se traduce tanto en su música como en su imagen pública, pues juegan a eso del artista anónimo (a lo Daft punk), pero de una manera que no resulta obvia y, a su vez, los temas que entregan en su disco homónimo (Last Gang, 2008) funcionan bajo aquel parámetro en el que el músico no es una persona alcanzable por la cotidianidad de un oyente y en donde los temas pueden ser tan alejados del formato canción, ese que abriga los oídos de casi toda la música pop, que la conclusión a sacar no es otra que cuando se escucha a estos canadienses se está frente a una manera de concebir la música -o más bien los temas dentro de un disco- como un accidente.
Su regla pareciera no ser otra que hacerte cerrar los ojos y seguir el hilo temporal de lo que suena, ya que si bien su sonido, cargado al electro mayoritariamente, obtiene cierta cadencia gracias a la repetición, sorprende y te mantiene atento. No hay mejor explicación de lo anterior que escuchar “Alice practice”, un tema que, como su nombre lo indica, es una prueba de estudio de Alice (la chica del dúo) y que en ningún caso pasa desapercibido, porque lo que se escucha es una constante voz desgarrada insistiendo sobre un beat que aspira al caos melódico y que no está programado para acompañar ni para sostener líricas, sino que para confrontarse a su contraparte, la misma Alice.
Y así funciona el disco en sí mismo, claro que no siempre el caos es la tónica puesto que te puedes encontrar con temas tan entrañables, incluso melancólicos (“Magic spells”), como con el ritmo más pistero de lo que va del año (“Air war”), y seguir pensando en que aquel tinte de extravagancia obscura es lo que le da coherencia a los temas entre sí, lo que los hace ser parte de lo mismo, parte de la mente de dos jóvenes con bastante talento que se aburrieron de la actitud desenmascarada del pop y que prefirieron guardarse algo, crearse como misterio y a partir de eso hacer electrónica atractiva, comprometida con elementos que están lejos del auditor y seguramente muy cerca de ellos mismos. He allí la cuna de su misterio y la razón de su mayor atractivo.
Untrust Us
Crystal Castles vs The Little Ones - Lovers Who Uncover